Monedas de venezuela
Historia
En un intento por controlar las divisas usadas en el país durante el tiempo de la independencia se crean varias monedas. La primera de éstas fue el peso venezolano en el año de 1811. Luego, después de varios cambios políticos, en 1876 se logra crear una moneda única para el país que es bautizada como el venezolano, que dura poco tiempo y es sustituida por el bolívar en 1879 aunque la primera moneda es lanzada en 1876, diseñada por el grabador francés Albert Desiré Barre con la efigie estilizada de Simón Bolívar, en el anverso y el escudo de la República de Venezuela en el reverso. Este diseño se mantiene hasta el presente con algunas modificaciones de estilo.
El bolívar fue identificado con el código ISO VEB hasta el 1º de enero de 2008,[1] fecha en la que es efectiva la primera reconversión monetaria tras alcanzar altos niveles de devaluación que marcó el tipo de cambio hasta Bs. 2.150,00 por dólar estadounidense. Desde entonces, como parte de los procesos de reconversión, se cambia la denominación, diseño y valuación del circulante. Durante este período, fue permitido el curso legal de las denominaciones existente antes de la reconversión y las nuevas especies, comprendiendo que las anteriores monedas y billetes, así como cualquier otro título, efecto de comercio, imposiciones fiscales y acciones mercantiles (tales como cheques, bonos, salarios, impuestos, acciones, entre otros) debían expresarse y transarse dividiendo su valor nominal entre mil, que fue el factor de reconversión.
Dada la circulación simultánea de especies con valores reconvertidos y no reconvertidos, el Banco Central de Venezuela asignó el nombre temporal de Bolívar Fuerte a las nuevas unidades, resultando que la moneda fuese llamada por dos nombres a la vez: "bolívar" (a secas) para los valores no reconvertidos; y "bolívar fuerte", con código temporal Bs.F, equivalente a Bs. 1.000,00 no reconvertidos. Esta dualidad de nombres se mantendría hasta que el banco central lo considerase conveniente, estimando un plazo inicial de 1 año, hasta el 31 de diciembre de 2008. En tal plazo, se esperaba retirar de circulación (desmonetizar) las monedas y billetes no reconvertidos; y se fijo plazo para el cambio a unidades reconvertidas, de otros títulos y efectos. Después de ese momento, todos los valores se expresan y transan reconvertidos y todo el circulante (monedas y billetes) y cualquier valor en moneda local es tratado en bolívares (sin el adjetivo "Fuerte"),[2] aunque en el argot popular e incluso en medios de comunicación, algunos prefieren llamarlo bolívar fuerte o de ambas maneras indiferentemente.[3]

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